Adicciones
Tabaquismo
El tabaquismo es uno de los grandes flagelos que afectan a la sociedad moderna, En México el 26% de la población fuma y esto es causante de 150 muertes diarias.
La nicotina es el principio activo de la hoja de tabaco (Nicutiana Tabacum) y es esta sustancia la responsable de la adicción física a los subproductos del tabaco (cigarro, habanos, tabaco para mascar, chicles) activando los receptores nicotínicos en el cerebro.
Estos receptores se encuentran en el centro del cerebro (hipotálamo), en el área conocida como zona o senda de la gratificación.
La dependencia física sucede cuando el organismo se acostumbra a tener cierto nivel de nicotina en la sangre, a tal grado que cuando éste disminuye, se experimenta un gran malestar, el cual desaparece volviendo a fumar. El malestar puede manifestarse como irritabilidad, dolor de cabeza, nerviosismo, insomnio, aumento del apetito y deseo intenso de volver a fumar; a todo lo anterior también se le conoce como síndrome de abstinencia.
El tabaquismo es una adicción física y, por lo tanto, dejar de fumar es, para la mayoría de los fumadores, casi imposible.
El tabaquismo es una adicción que puede ser perfectamente tratada mediante la aplicación del rayo láser clínico, permitiendo que el paciente deje de fumar sin que se presente el síndrome de abstinencia, porque con el tratamiento láser el sujeto pierde el deseo compulsivo de fumar, además, se calma la ansiedad que se produce ante la falta de nicotina y se mejora la capacidad respiratoria del individuo, es decir que el paciente tratado deja de fumar estando:
- Tranquilo
- Sin el deseo compulsivo de fumar
- Y respirando mejor
La utilización del rayo láser clínico es la terapéutica más moderna y eficaz para el tratamiento del tabaquismo.
Ventajas al dejar de fumar:
- En sólo 20 minutos se normaliza tu presión, la frecuencia cardiaca y tu temperatura.
- En 8 horas mejora la oxigenación y el monóxido de carbono se reduce en tu sangre.
- En 24 horas el riesgo de ataque cardiaco se reduce sustancialmente.
- En 48 horas las terminales nerviosas se ajustan a la ausencia de nicotina y el gusto y el olfato mejoran.
- En 72 horas los bronquios y bronquíolos se relajan, permitiendo una mejor respiración y se incrementa la capacidad pulmonar.
- En 5 años el riesgo de enfermedades cardiovasculares se reduce y se iguala al de los no fumadores, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a un nivel sólo un poco más alto que los no fumadores.
- En 10 años su estado de salud se iguala al de una persona que nunca ha fumado.
